Entrevista con Álvaro Lorenzo y Paula Pivel, fundadores de la bodega que transformó la Sierra de la Ballena
La Sierra de la Ballena tiene un paisaje que nunca se repite del todo: piedra, viento, pastos y una luz que cae distinto según la hora. Ahí, entre curvas de la Ruta 12, en un punto donde el mar se acerca sin mostrarse, se levanta la Bodega Alto de la Ballena: «un proyecto de vida».
por TOMÁS BASSAHÚN TRAVERSARO

No es monumental ni ostentosa. Es, más bien, un proyecto arraigado en el paisaje. Y este año cumple 25 años desde que sus fundadores, Álvaro Lorenzo y Paula Pivel, adquirieron las casi veinte hectáreas que dieron inicio a todo. Clap! conversó con ellos en plena celebración, entre copas, historia y una selección de vinos que cuentan la evolución de un sueño que empezó con intuición, esfuerzo y una lectura muy fina del territorio.
Pasaron 25 años desde aquella primera gran decisión. ¿Cómo lo viven hoy?
Álvaro: “Es una ocasión para festejar. Estamos cumpliendo 25 años desde que compramos este lugar en la Sierra de la Ballena. Lo elegimos después de una búsqueda prolongada. Buscamos un lugar que combinara aptitud vitícola, bellos paisajes y una buena localización. Fue el inicio de todo.”
Paula: “Firmamos la compra en marzo del 2000 y en la primavera de 2001 hicimos las primeras plantaciones. Acá no había nada, empezamos de cero. En 2005 hicimos la primera cosecha, así que hoy también estamos celebrando 20 años de esa primera vendimia. Hoy tenemos 8 hectáreas de viñedo. Eso da una producción más que buena para nuestra escala.”

¿Cómo eran esos sueños al comienzo? ¿Qué imaginaban construir acá?
Paula: “La visión fue clara desde el inicio, nos imaginábamos una pequeña bodega con vinos de alta gama.”
Álvaro: “Sabíamos que esta zona tenía un potencial enorme y una tradición vitivinícola perdida. Estábamos terminando un plan de reconocimiento de viñedos en Uruguay y un estudio español señalaba que el sureste del país tenía condiciones óptimas: la sierra cerca del mar, un clima peculiar, las características del suelo, la geología y el paisaje, son condiciones que favorecen la calidad. Es un lugar único, donde todo converge.”


Apostar por plantar en esta zona, en ese momento, fue a contracorriente. ¿Cómo fue esa etapa?
Álvaro: “Nadie entendía por qué veníamos a plantar viñas acá. Era más costoso, el terreno más pedregoso, mucho más desafiante que otros lugares. Nos llamaban Los locos de Maldonado.”
¿Qué innovaciones siguieron?
Paula: “Quisimos innovar en variedades y productos. Comenzamos con Merlot y Cabernet Franc. Queríamos hacer el mejor Merlot del Uruguay, porque cuando es bueno, es imbatible. Este año estamos lanzando una edición especial de Merlot Gran Vino -cosecha 2022- por los 25 años.”
Álvaro: “Elaboramos nuestro vino emblemático: un tinto con un toque de uva blanca inspirado en los Syrah-Viognier del Ródano. Y hace cuatro años plantamos Albariño, ahora que el Albariño crece en Uruguay, también lo incorporamos.”
“Compramos el lugar para plantar, pero la innovación no fue solo plantar nuevas variedades, fue hacer cosas distintas. Desde el inicio tuvimos un apoyo técnico fuerte. Nos integramos al Grupo CREA Viticultores, que trabaja con las mejores prácticas desde Colonia a Canelones. Uruguay certificó menos de 6.000 hectáreas sostenibles, y nosotros formamos parte de esa cadena.”


La experiencia en la bodega hoy es parte fundamental del proyecto. ¿Cómo lo desarrollaron?
Paula: “Somos fundadores de la asociación de turismo enológico. Desde 2006 recibimos visitantes, incluso antes de tener nuestros primeros vinos elaborados. Nuestras propuestas incluyen recorrida por el viñedo, degustación, cata, almuerzo, asado de campo, experiencias que permiten disfrutar no sólo de nuestros vinos sino también de nuestro entorno”
Álvaro: “Durante años fuimos la única bodega de Maldonado, así que éramos referente obligado. Y para que esto crezca es fundamental el clúster: que haya más bodegas, más propuestas. El visitante necesita un circuito.”



¿Qué proyectan hacia adelante?
Álvaro: “Siempre tenemos planes… El mundo del vino es un mundo muy rico. Acá estás por vocación.”
Paula: “Siempre fue así. Innovar, probar, mejorar. Lo que vendrá va a seguir esa línea.”
Si tuvieran que definir este camino de 25 en una frase…
Paula: “Es un proyecto de vida.”
Álvaro «Toto» Lorenzo, Paula PivelLa visión fue clara desde el inicio, nos imaginábamos una pequeña bodega con vinos de alta gama
Paula Pivel – Socia Fundadora y Directora General
Alto de la Ballena nació de una intuición: que la sierra y el mar podían encontrarse en un vino. Hoy, 25 años después, la bodega es testimonio de una idea sostenida en el tiempo: trabajo, territorio, vocación y una visión que convirtió un terreno hostil en un proyecto de vida. La sierra sigue ahí, igual de firme. Alto de la Ballena también.
Pablo Ricciardi, Gerente de Alto de la Ballena: “Esto es felicidad”
Pablo Ricciardi llegó a Alto de la Ballena después de muchos años de trabajo en otra bodega importante del país. Llegó por afinidad, por tiempo compartido con los fundadores, y también —como él mismo admite— porque su pareja se enamoró de uno de los vinos emblemáticos de la casa.
Su historia resume algo que se repite en la sierra: la bodega no es solo un emprendimiento vitivinícola; es una forma de estar, de trabajar y de entender el vino desde la cercanía.
Cuando conoció el lugar quedó impactado. No era típico en Uruguay. Era distinto. Y los vinos eran mejores aún.
Pablo Ricciardi – Gerente

¿Qué hace tan particular a esta bodega?
“Primero, la ubicación. Estamos en Maldonado, con 25 años de historia y a 20 minutos de Punta del Este. A una hora del aeropuerto de Montevideo. Eso ayuda muchísimo. Después está la vista: privilegiada, panorámica, única. Sumale que elaboramos solo vinos de alta calidad. No hacemos líneas clásicas, no hacemos vinos de mesa. Todo es alta gama. Y además incorporamos una propuesta gastronómica casera, hecha por “Juan y Cristina”, restaurante amigo que preparan todo para nosotros.
Esa combinación —vinos, paisaje, cocina local— hace que la experiencia crezca muchísimo.”



¿Cómo evolucionó el turismo en Alto de la Ballena?
“Le apuntamos fuerte al turismo porque el lugar lo pide. Pero siempre aclaramos algo: somos una bodega que elabora buen vino. No somos un restaurante. Y eso la gente lo valora.”
¿Cómo definirías vos el espíritu del proyecto?
“Un modo de vida. Lo decían Álvaro y Paula, y lo comparto totalmente. Lo que hicieron acá es un ejemplo de eso. A mí me encanta todo lo que une una bodega: la cocina, el vino, la parte comercial, la gestión, los visitantes. Me gusta mucho. Soy feliz acá. Felicidad es una palabra muy linda y cuadra con todo lo que me está pasando, y si vienen más cosas para adelante, mejor. Pero hoy somos felices. Eso es lo importante.” !




Bodega Alto de la Ballena - Ruta 12 Km 16,4 - Maldonado - | altodelaballena.com | @bodegaaltodelaballena